Es increíble la conciencia de muchos ayuntamientos y estamentos canarios, en particular ahora toca hablar del de Telde y Las Palmas de Gran Canaria. Hace ya algún tiempo que se denunció la corrupción que exitía (y existe) en este primer ayuntamiento, pero aún así, siguen adelante alguno de sus fraudulentos, y de dudosa legalidad, proyectos. Sí, hablamos en concreto del Parque marítimo de Jinámar.
El nombre engaña mucho la verdad, porque no tiene nada de marítimo, de hecho esta obra ha destrozado el paisaje litoral de esta zona, llevando a cabo unas inmensas obras al lado de una zona de interés científico. Grupos ecologistas (Turcón, DEPACA o Ben Magec son sólo ejemplos), se oponen frontalmente a este ilegal proyecto, por ser una auténtica locura, fruto de el boom constructivo que, increiblemente, todavía continúa en nuestras islas, en particular en Gran Canaria. El proyecto se desarrolla en dos zonas, uno en la costa (centro comercial y un compendio de otras edificaciones) y otro en la montaña (supuestamente un parque, con canchas de deporte y otros establecimientos comerciales), al otro lado de la GC-1, (28° 1'50.13"N, 15°23'59.28"W):

La primera fase del proyecto es la del centro comercial, en boga ahora mismo, que está siendo muy comentada (ver links anteriores de grupos ecologistas, Canarias 7 y/o El Mundo). Sin embargo, yo quisiera hablar de la otra parte, ya que me han contado familiares teldenses las tretas de los políticos teldenses. He aquí una foto de la tremenda barbaridad que han hecho para construir dicha explanada. Literalmente, han destruido la montaña, habían casas habitadas en cima (otra barbaridad), y las han desahitado dándoles una casas en Marzagán. Lo curioso es cómo lo han hecho, por lo visto, les habían propuesto abandonar las casas dada su cercanía con la central eléctrica de Unelco-Endesa (28° 2'31.11"N, 15°24'41.38"W), a 1.3 km aproximadamente. Qué ironía, qué estaba primero, la central o las edificaciones, claro, ellos dirán que en aquellos momentos habían otros en el poder. Lo más chocante es que por lo visto, dijeron directamente que había gente que estaba cayendo enferma por esta causa, y no me extraña, pero de ahí a excusarse en ello, ¡que hipocresía!, lo que querían era echarlos para construir dicho dichos establecimientos comerciales. Si se preocuparan verdaderamente por la gente, denunciarían la emisión de la central hacia el Valle de Jinámar, y sin embargo de eso no dicen nada. Además, dos propietarios han decidido no irse de sus casas porque todavía no han dado las escrituras de sus nuevas casas de Marzagán, estos políticos son capaces son de cobrarles los impuestos sin que las casas sean verdaderamente suyas, y además echarlos porque siguen sin serlo.
Como se diría en un programa de televisión de Telecinco: ¡Que fuerte, que fuerte!